24 de marzo de 2016

Cuidados de su acceso Vascular para Hemodiálisis

El acceso vascular es el medio para conducir sangre y así poder llevar a cabo su Hemodiálisis.


Para permitir que la sangre fluya desde usted hacia el dializador y de regreso nuevamente a usted ya procesada, es necesario contar con un vaso sanguíneo grande y con  buen flujo de sangre. Para esto, se construye y/o instala un Acceso Vascular  mediante una cirugía en su brazo, pierna o cuello.

La elección del Acceso Vascular es una decisión que tanto usted como su médico deberán tomar al comienzo del tratamiento.

Existen dos tipos de accesos Vasculares:
  1. ·      Temporales : Catéteres
  2. ·      Permanentes: Fístula AV o injerto


El catéter generalmente es instalado en una vena yugular  en el cuello, este procedimiento lo realiza el  nefrólogo. La fístula AV o injerto se instalan en el brazo o pierna, y es un procedimiento que realiza un angiólogo.

¿Qué es una fístula  AV?

Una fístula Arteriovenosa FAV es una conexión quirúrgica  entre  una arteria y una vena, generalmente en el brazo. La sangre arterial fluye a través de las venas y hace que éstas se vuelvan más grandes.


Una vena más grande puede proporcionar  un mayor flujo de sangre, indispensable para la Hemodiálisis. Para construir una fístula, sele practica una cirugía, en la mayoría de los casos ambulatoria y con anestesia local.

Se le llama maduración al tiempo requerido para que la fístula se vuelva suficientemente fuerte y grande para poder ser utilizada en hemodiálisis. En general este proceso lleva de 2 a 6 semanas. Su médico le orientará a realizar algunos ejercicios sencillos para ayudar a que la fístula madure.

Catéter Venoso central (Mahurkar- Permacath)

El catéter se inserta dentro de una vena de su cuello, tórax o raras veces en la pierna (cerca de la ingle). Posee dos tubos que permiten que la sangre fluya para su Hemodiálisis. Las líneas que conducen su sangre al dializador o filtro son conectadas al catéter. Los catéteres  requieren de una protección para cubrirlos. 

Es importante mantener limpia y seca la zona todo el tiempo. Esto significa que está permitido bañarse en regadera siempre y cuando se proteja la zona del catéter con algo impermeable al gua para que no se moje.

Los catéteres de hemodiálisis pueden utilizarse para el tratamiento de hemodiálisis inmediatamente después de haberse colocado.

Cuidados del acceso vascular
  • Cuando coloquen el acceso vascular para la hemodiálisis , el médico le explicara como manipularlo.
  • Recuerde que su acceso vascular le ayudará a seguir viviendo, es una parte muy importante de su tratamiento y debe recibir un cuidado muy especial. Los problemas de su acceso vascular, si no se tratan a tiempo, pueden provocar infecciones, coágulos y pérdida del mismo acceso.


¿Qué cuidados debo tener con mi catéter?
  • La mayoría de los catéteres para hemodiálisis se colocan en el cuello o en el pecho. Usted tendrá un parche en la parte externa (donde el catéter sale de la piel).
  • Si hay drenaje o secreción en el parche, puede significar que hay una infección. Avise de inmediato a su médico si esto sucede.
  • No debería haber enrojecimiento alrededor del parche en la zona de salida pues esto podría ser un signo de infección- Explique esta situación a su médico.
  • No debería sentir dolor cerca de la zona de salida.
  • Siempre debe asegurarse de que las pinzas de su catéter estén cerradas, aunque usted tenga tapados los extremos del catéter, las pinzas deben cerrarse para prevenir infecciones y pérdida de sangre.


¿Qué cuidados debo tener con mi fístula?
  • Vigile su fístula todos los días. Asegúrese de que no esté enrojecida, hinchado o con pus; esto podría indicar infección.
  • Sienta su fístula todos los días colocando sus dedos sobre la piel. Debería haber una sensación de vibración. Si usted dejar de sentir esta vibración, avise de inmediato a su médico, porque podría estar coagulada su fístula.
  • Su fístula no debería doler. Si el miembro donde se localiza su acceso (brazo, pierna, mano) está entumecido, puede significa que la sangre no está fluyendo como debería hacerlo.
  • No use nada que pueda apretar su fístula, como un reloj muy ajustado o ropa con elástico, y evite cargar cosas pesadas con ese brazo. El brazo donde está su fístula NUNCA deberá ser empleado para toma de presión arterial o para la obtención de muestras de sangre por punción. 




¿La hemodiálisis afecta la vida familiar?


No hay duda de que su vida cambia cuando usted comienza a recibir Hemodiálisis. La mayoría de los cambios serán fáciles de asimilar, algunas más rápido, otros más lentamente.


Habrá cambios que lo acerquen a sus familiares para ayudarlos a darse  cuenta de lo que realmente es importante para usted,  otros pueden causarle tensión y peleas.

Es importante  aprender el nuevo manejo del tiempo
El  hecho de tener que estar tres días o noches por semana en la unidad  para sus sesiones de Hemodiálisis, puede causarle problemas de honorarios, sobre todo su semana está llena de obligaciones.


Por supuesto, deberá adaptarse a aquellas actividades que no puede dejar de hacer, como ir al mandado, cocinar, limpiar o pagar las cuentas y más aún, en algunos casos asistir al trabajo.

En el caso de que tenga niños pequeños, es posible que necesiten ir a una guardería o a la escuela. Puede llevarle varias semanas coordinar todas las actividades  y hacer  que todo funcione dentro del núcleo familiar. Mientras tanto, quizá necesite pedir ayuda.

Durante el tiempo que usted se encuentra en tratamiento de Hemodiálisis, podría sufrir altibajos en su bienestar, particularmente si necesita eliminar mucho fluido como consecuencia de ingesta excesiva de agua.

Estos altibajos, pueden hacer que el tratamiento se torne más difícil, provocando que su nivel general  de energía esté por debajo de lo acostumbrado, en especial si usted no realiza ejercicio físico.


Por otra parte, la mayoría de los pacientes necesitan un tratamiento para la anemia, que puede incluir hierro intravenoso y eritropoyetina.


Si como consecuencia de alteraciones en su estado general, usted no puede seguir haciendo tareas que acostumbraba, alguien más tendrá que hacerlas; o bien, tal vez usted tenga que compartir algunas de esas tareas con los demás.

Estilo de Vida en Hemodiálisis

En este artículo, encontrará  información que lo ayudará a comprender y adaptarse a los cambios que le puede generar el tratamiento de Hemodiálisis.  
Problemas emocionales.

Recibir la noticia de que usted padece  insuficiencia renal y que tiene que elegir un tratamiento para mantenerse con vida, no es nada fácil. Frecuentemente  habrá tristeza, se  presentarán muchos desafíos y algunos días serán mejores que otros. Con el paso  del tiempo acompañado del apoyo de su familia, amigos, del equipo de tratamiento y de su propia fuerza interior, usted comenzará  a ver que la vida es más que una enfermedad y llevará una vida que valdrá la pena disfrutar, muchas personas con insuficiencia renal lo hacen.



 ¿Cuándo se sentirá mejor?
Los días y las semanas anteriores al inicio de su tratamiento serán o fueron (para quien al leer este artículo ya ha iniciado la diálisis), muy probablemente  el peor periodo para usted, se sentirá mal tanto emocional como físicamente.

La intoxicación de su sangre habrá alcanzado su máximo, por ello, su pensamiento podría ser algo confuso y usted se sentirá muy agotado. Para este momento, usted todavía no sabe, o si  ya iniciado  diálisis, no sabía qué esperar de la Hemodiálisis. Es natural que esto genere angustia o incluso miedo.

Una vez iniciado el tratamiento de Hemodiálisis, en poco  tiempo empezará a sentirse mejor y pondrá más esperanzas a sentirse mejor y pondrá más  esperanzas en el futuro.  Puede tomar algunas emanas, pero a medida que se extrae el exceso de líquidos  y de desechos de su sangre, la hinchazón irá desapareciendo, la comida volverá a tener el sabor habitual  y usted comenzará a darse de lo mal que se sentía antes.


Posponga decisiones importantes en su vida
De ser posible, trate de no tomar  ninguna decisión importante de largo plazo mientras o durante su tratamiento. Cuando no nos sentimos bien, las ideas  pueden no ser tan claras como suelen ser en condiciones de buena salud.

Si está trabajando, de ser posible posponga la decisión de continuar o no con su empleo, hasta que haya comenzado con el tratamiento  y se sienta normal una vez más. De ser necesario y se  sienta, normal  una vez más.  De ser necesario y si es posible,  tómese un tiempo libre, o pida un permiso por enfermedad o una licencia médica.

¿Cómo puede seguir con su vida  habitual luego de saber que tiene insuficiencia  renal?
Miles de personas con insuficiencia renal que dicen que les ha ayudado para continuar con su vida en condiciones  iguales o similares a como la llevaban antes:
·      Mantener la esperanza.

·      Aprender todo lo que pueda en relación a su enfermedad y su enfermedad y su tratamiento.

·      Participar activamente en el cuidado de su salud.

Sabemos que no es fácil  y requiere de un importante esfuerzo  y deseos de superación. El que usted evite que la insuficiencia renal crónica  lo supere; o bien, retomar el control de su vida, depende en gran medida de la forma como perciba la situación. Una actitud positiva definitivamente ayuda, pero no todo el mundo reacciona de la misma manera o tiene la misma opinión.


Es importante saber cómo  enfrenta las cosas y decidir si tal  vez necesita un trabajador social, un ministro religioso, alguien de su familia o algún amigo en quien  usted confíe lo ayude a aprender y a emplear las mejores técnicas para resolver los problemas.

Mitos comunes sobre la hemodiálisis

La mayoría de la gente no sabe mucho acerca de los riñones. Es habitual tener muchas preguntas. Usted puede incluso creer que algunas cosas no son ciertas, como estos mitos comunes de diálisis a continuación:

Mito: La Diálisis hará que mis riñones mejoren
Verdad: Una vez que los riñones fallan por enfermedad renal crónica, éstos no mejoran. La diálisis no es una cura. La diálisis es un tratamiento que hace un poco de lo que sus riñones hicieron. Usted necesita diálisis-hemodiálisis o un trasplante de riñón para vivir.

Mito: La Diálisis duele
Verdad: Durante la hemodiálisis puede sentir un pinchazo cuando entra una de las agujas. Hay medicinas que adormecen la piel que pueden ayudar. El resto de su tratamiento de hemodiálisis no debe doler. Si lo hace, informe a personal médico para que puedan solucionarlo.

Mito: Mis seres queridos pueden contraer mi enfermedad renal
Verdad: La enfermedad renal no es contagiosa. No puede contagiar a alguien por compartir un vaso, besar o hacer el amor. Su familia puede estar en riesgo, sin embargo, si tienen diabetes, presión arterial alta u otros problemas que se presentan en las familias. Estas condiciones pueden dar lugar a una insuficiencia renal. Pregúntele a su médico si su familia debe hacerse una prueba.

Mito: La Diálisis es todo lo que necesita para sentirse mejor.
Verdad: La diálisis hace parte del trabajo que sus riñones no pueden hacer ahora, pero no todo. Usted necesitará algunos medicamentos. La mayoría de las personas también necesitan algunos cambios en la dieta, ejercicios y límites de líquidos para sentirse mejor.

Mito: Voy a tener que dejar de trabajar.
Verdad: Puede que tenga que hacer algunos cambios. Hable con su trabajador social acerca de sus opciones de diálisis para el trabajo.

Mito: Voy a tener que renunciar a todos los alimentos que me gustan.
Verdad: El Nutriologo trabajará con usted para tener por lo menos algunos de sus alimentos favoritos en su plan de comidas