24 de marzo de 2016

Mitos comunes sobre la hemodiálisis

La mayoría de la gente no sabe mucho acerca de los riñones. Es habitual tener muchas preguntas. Usted puede incluso creer que algunas cosas no son ciertas, como estos mitos comunes de diálisis a continuación:

Mito: La Diálisis hará que mis riñones mejoren
Verdad: Una vez que los riñones fallan por enfermedad renal crónica, éstos no mejoran. La diálisis no es una cura. La diálisis es un tratamiento que hace un poco de lo que sus riñones hicieron. Usted necesita diálisis-hemodiálisis o un trasplante de riñón para vivir.

Mito: La Diálisis duele
Verdad: Durante la hemodiálisis puede sentir un pinchazo cuando entra una de las agujas. Hay medicinas que adormecen la piel que pueden ayudar. El resto de su tratamiento de hemodiálisis no debe doler. Si lo hace, informe a personal médico para que puedan solucionarlo.

Mito: Mis seres queridos pueden contraer mi enfermedad renal
Verdad: La enfermedad renal no es contagiosa. No puede contagiar a alguien por compartir un vaso, besar o hacer el amor. Su familia puede estar en riesgo, sin embargo, si tienen diabetes, presión arterial alta u otros problemas que se presentan en las familias. Estas condiciones pueden dar lugar a una insuficiencia renal. Pregúntele a su médico si su familia debe hacerse una prueba.

Mito: La Diálisis es todo lo que necesita para sentirse mejor.
Verdad: La diálisis hace parte del trabajo que sus riñones no pueden hacer ahora, pero no todo. Usted necesitará algunos medicamentos. La mayoría de las personas también necesitan algunos cambios en la dieta, ejercicios y límites de líquidos para sentirse mejor.

Mito: Voy a tener que dejar de trabajar.
Verdad: Puede que tenga que hacer algunos cambios. Hable con su trabajador social acerca de sus opciones de diálisis para el trabajo.

Mito: Voy a tener que renunciar a todos los alimentos que me gustan.
Verdad: El Nutriologo trabajará con usted para tener por lo menos algunos de sus alimentos favoritos en su plan de comidas

23 de marzo de 2016

Recomendaciones para cuidar tus riñones

El trabajo que realizan los riñones filtrando la sangre a través de sus estructuras, llamadas nefronas, es fundamental para mantener la salud, de esta forma, los riñones eliminan los productos de desecho y el exceso de agua, que se transforma en orina. Regulan los minerales (metabolismo calcio–fósforo)  en nuestro organismo, controlan la presión arterial y se encargan de estimular la producción de glóbulos rojos (sangre).


A pesar de que son numerosas las causas que pueden dañar a los riñones, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), también existen algunas formas básicas para cuidarlos. Es importante que recuerdes que esta es una guía general y que las necesidades individuales varían según numerosos factores, por lo que es necesario consultar con el médico las indicaciones precisas, según cada caso.

     1)    Haz ejercicio de forma habitual. Crea una rutina.
Realizar actividad física, para mantenerse en forma, ayuda a reducir la presión arterial y con ello se disminuye también el riesgo de insuficiencia renal crónica.


La mitad de los pacientes que tienen diabetes desarrollan daño renal, por ello es importante que estas personas se realicen exámenes regulares para comprobar la función renal. 



 3) Controla tu presión arterial.
Mucha gente es consciente de que la presión arterial alta puede causar un derrame cerebral o un ataque al corazón; sin embargo, pocos saben que también es la causa más común de daño renal. El nivel normal es de 120/80. Entre esta cifra y 129/89 se considera prehipertensión y se puede con-trolar con algunos cambios en el estilo de vida y la dieta. Cuando se supera el nivel 140/90 es necesario que el médico indique las pautas de alimentación, hábitos e incluso medicamentos que se requieren. Cuando este problema se vincula con otros factores, como diabetes, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares, es especial-mente peligroso para el riñón.

     4)    Aliméntate sanamente y controla tu peso.
Estos buenos hábitos son parte fundamental de la prevención de la diabetes, la enfermedad cardíaca y otras condiciones que se asocian con la enfermedad renal crónica.

En este sentido, también es importante que reduzcas tu consumo de sal diaria.



      5)    Toma agua.
A pesar de que no se ha llegado a un acuerdo sobre la cantidad diaria de agua y otros líquidos que se deben consumir para mantener la salud, un consumo moderado entre 1.5 y 2 litros, reduce el riesgo del deterioro de la función renal.


 En todo caso, es importante recordar que el nivel adecuado de ingesta depende de múltiples factores como el género, el ejercicio, el clima y las condiciones de salud, entre otros.

     6)    Evita fumar.
El tabaco es un factor de riesgo cardiovascular y el riñón es un órgano cardiovascular, por lo que se ve también afectado, además, aumenta el riesgo de cáncer renal en un 50 por ciento.

      7)    No tomes medicamentos que dañen los riñones
Ciertos medicamentos pueden lastimar los riñones si se ingieren habitualmente, en especial si hay una enfermedad renal base. Algunos ejemplos de este tipo de medicamentos son: ketorolaco, diclofenaco, sulindaco, ibuprofe-no,  amikacina, gentamicina, etc. No utilices medicamentos si no son indicados por un médico.




Solicita una revisión de la función renal si perteneces a algún grupo de riesgo:
Las personas que, especialmente, requieren esta revisión son aquellas diagnosticadas con diabetes,  hipertensión arterial,  obesidad o si tienes un familiar con diálisis o trasplante renal. Si perteneces  a alguno de estos grupos tu riesgo de desarrollar enfermedad del riñón es mayor. Si no te encuentras dentro de estos grupos de riesgo y quieres conocer tu función renal también puedes hacerlo.

Con un sencillo examen general de orina y un examen de creatinina un nefrólogo puede valorar tu función renal.


Consultorio:
General Eulogio Parra 2979,  Colonia Prado Providencia, Guadalajara, Jalisco.


Teléfono: (33) 3640 3311
Celular:  33 1576 6831

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